
Me llamaste “hembra”
Como un insulto.
Y no lo fue para mí,
Más bien soy hembra
Nacida entre escoria de cobre y mar.
Mis cabellos se tiznaron
Con el carbón del minero.
Mis venas con granada
y cochayuyo.
Soy hembra de una tierra noble
Que es Madre de guerreros.
Hija de la tierra,
De carácter fuerte e insigne.
Me llamaste “hembra”
Y me hiciste “cruz pal cielo”.
Y no sabias que ese cielo,
Fue abrigo de los míos
Mucho antes que tu nacieras.
magaoliveira©
Hola, bendita "hembra" de una tierra noble.
ResponderEliminarTodos tus poemas me gustan, siempre te lo digo, y no miento, pero éste..., éste tiene una fuerza especial. Más que un poema íntimo parece un himno a la tierra que te vio nacer, "entre escoria de cobre y mar".
Gracias, Maga, un abrazo.
Pd.: Me has dejado impresionado con esos bellísimos ojos, penetrantes y embrujadores. Auténticos ojos de maga.
Besos.
...Bien dicho, con todas la letras, bien sentido...
ResponderEliminarSALUDO, MAGA: LeeTamargo.-
Vine de visita por tu blog, a recorrerlo un poco más y a disfrutar de tu intensidad literaria.
ResponderEliminarY entreveo con claridad eso que tenemos en común y que amamos: Rayuela de Cortázar.
Te dejo un beso tipo capítulo 68.