
I
Me senté junto a su silla,
Con una copa de vino rojo
Celebré ausencias.
II
Su espíritu me acompañaba
“Trae la botella de vino,
Brindaré con poesía”.
III
De noche, junto a la silla
(Su cuerpo vislumbré),
Tres botellas sin alma.
IV
Duerme...
triste...
melancolía...
De mi libro: Cuadernillo de Recuerdos
Maga, no sólo de alma sino también de letras que mágicamente transformas de las profundidades del sentir a la superficie escrita.
ResponderEliminarTe admiro querida mía.
Magnífico poema, y dicha la mía de leerlo.
Besos, corazón!
Muy bueno, Maga.
ResponderEliminarParecen cuatro haikus en fila, sintetizando y conjurando el espíritu de la melancolía.
Ahora mismo voy a beberme un vasito de rojo vino, para brindar por tu poema.
Un saludo.
Brindo por tu poema,Maga!
ResponderEliminarEs oscuramente bello.
Un beso!